La lipoescultura de muslos es un procedimiento quirúrgico diseñado para eliminar los depósitos de grasa localizada que se acumulan en las distintas zonas de los muslos: la cara interna (entrepierna), la cara externa (cartucheras), la zona anterior y la zona posterior. Estas áreas suelen ser extraordinariamente resistentes a la pérdida de peso mediante dieta y ejercicio, convirtiendo la lipoescultura en la solución más eficaz y definitiva para estilizar las piernas.
El procedimiento se adapta a las necesidades individuales de cada paciente, pudiendo tratar una o varias zonas de los muslos en una misma sesión quirúrgica. El cirujano emplea cánulas de diferentes calibres junto con la técnica tumescente para extraer la grasa de forma homogénea, respetando la anatomía vascular y nerviosa de la zona. Las incisiones son milimétricas y se ubican en pliegues naturales como el pliegue inguinal o el surco glúteo, resultando prácticamente invisibles.
Este procedimiento es especialmente demandado por personas que desean eliminar las cartucheras o reducir el rozamiento entre los muslos internos. Los resultados comienzan a ser visibles desde las primeras semanas y se consolidan plenamente entre tres y seis meses, ofreciendo unas piernas notablemente más estilizadas, una silueta inferior armónica y una nueva libertad para vestir con total confianza.