El lifting facial, también conocido como ritidoplastia, es una cirugía de rejuvenecimiento integral que reposiciona los tejidos profundos del rostro y el cuello para combatir los efectos del envejecimiento. A diferencia de los tratamientos superficiales, el lifting trabaja desde las capas musculares y fasciales para lograr resultados duraderos y genuinamente naturales.
Con el paso de los años, la piel pierde colágeno y elastina, los tejidos faciales descienden y aparecen surcos, pliegues y flacidez que alteran los contornos del rostro. El lifting facial aborda estos cambios de manera integral: redefine la línea mandibular, suaviza los surcos nasogenianos, devuelve volumen a las mejillas y tensa la piel del cuello.
Nuestras técnicas quirúrgicas avanzadas permiten realizar incisiones estratégicas ocultas en la línea del cabello y los pliegues naturales de la oreja. Los resultados pueden rejuvenecer la apariencia entre 10 y 15 años, manteniéndose durante una década o más gracias a nuestro método integral de acompañamiento postoperatorio.